9 competencias para líderes de impacto

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El mundo tiene muchos jefes y pocos líderes. Muchos que creen que el poder es para ser servidos, no para servir y que dicho poder radica en elementos externos como jerarquía, títulos, dinero, fuerza física o armas.

En este blog presentamos las competencias del verdadero liderazgo, que se resume en una gran capacidad de influencia desde el brillo interior, en respuesta a una necesidad del mundo.

PRIMERA COMPETENCIA: CONEXIÓN CONSIGO MISMO:

Un líder se “mira al espejo”, se confronta, se dispone al autoconocimiento, identificando fortalezas, áreas de oportunidad y caminos de mejora continua. Un verdadero líder se reta a sí mismo, se motiva a crecer sin juzgarse y se atreve a mirar hacia adentro, navegando en el profundo océano del SER.

SEGUNDA COMPETENCIA: VOCACIÓN DE SERVICIO:

Se trata de una clara conciencia de que el paso por la vida tiene un propósito, algo misional, una encomienda del creador para cuyo cumplimiento, fuimos equipados de los dones y talentos necesarios, los que luego la vida nos potenciará a traves de un perfecto plan de entrenamiento. Esto necesariamente ha de responder a una necesidad del mundo que nos facilite el resultado de haber servido de todas las formas posibles, a todas las personas posibles, en todos los momentos posibles y en todos los entornos posibles.   

TERCERA COMPETENCIA: MENTORÍA

Todos hemos escuchado la frase: “El alumno supera al maestro y de no ser así, el maestro no fue tan bueno”. Un verdadero líder, necesariamente forma mejores líderes que él, desde habilidades sólidas para compartir el conocimiento, empoderar, fomentar la innovación y la creatividad , permitiéndole a las personas, desarrollar su esencia y su sello personal, en lugar de querer “hacerlos a su imagen y semejanza”.

CUARTA COMPETENCIA: VISIÓN DE FUTURO

Los líderes tienen la capacidad de soñar en grande, de visualizar la estrella, de señalar el norte y guiar a las personas, motivándolas a caminar con pasión hacia esa dirección, definiendo metas específicas, alcanzables, medibles y atractivas y diseñando caminos con acciones efectivas para llegar al lugar de visión indicado.

QUINTA COMPETENCIA: EMPATÍA

Es esa hermosa capacidad de sentir al otro, de conectarse con el otro, de ponerse en sus zapatos, mirando a la persona más allá de su rol, de sus deberes o de su cargo.

Decía la madre Teresa de Calcuta: “Cuando veo a alguien con hambre, a mi me duele el estómago”.

SEXTA COMPETENCIA: ADMINISTRACIÓN EFECTIVA DE LOS RECURSOS

El líder tiene la capacidad mágica de “hacer más con menos” Requiere administrar efectivamente el recurso financiero , el tiempo y el talento humano. Esto debe ser coherente y reflejarse en los distintos escenarios de resultados de su vida para que sea el ejemplo, el mejor de los discursos.

OCTAVA COMPETENCIA: HABILIDADES DE COMUNICACIÓN

Podemos saber muchas cosas, tener grandes ideas, nobles sentimientos y pasión desbordada, sin embargo, si no sabemos comunicarlo, todo eso perderá vida dentro de nosotros.

Tener claro cada concepto y cada estrategia, no es suficiente. El líder necesita tocar la fibra de las personas cuando les habla, ya que la comunicación tiene un altísimo aporte en la capacidad de influencia. Así mismo debe transmitir claridad absoluta para una adecuada guía y motivar para que las personas se muevan comprometidas y empoderadas hacia los objetivos comunes.

NOVENA COMPETENCIA: CONGRUENCIA

Las personas no hacen lo que les digas que hagas, las personas hacen lo que te ven hacer” De ahí se deriva la frase: “El ejemplo no es la mejor manera de liderar… es la única

Un líder guía a que la gente camine, caminando él. A que la gente sea honesta, siendo honesto él. A que sean puntuales, siendo puntual él. En fin, se requiere congruencia para senitr, pensar y actuar de la misma manera y desde ahí, ser referente para los demás.

Necesitamos líderes así, dispuestos a conocerse a sí mismos, a dirigir proyectos desde el poder interior, la clara visión de futuro y el anhelo inquebrantable de servir.

Necesitamos líderes conectados con Dios y con su vocación de servicio, sintiendo al otro como a sí mismos, dándole todo para ayudarle a sacar su máximo potencial. Líderes que respondan a las necesidades del mundo, que se comuniquen efectivamente y que en el inmenso deseo de llegar a la estrella claramente formulada, derrochen una pasión que no les pemita ni siquiera considerar la posibilidad de desfallecer, hasta ganar.

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