Una visión de futuro es prioritaria si la decisión genuina es trascender en la vida y sentirte feliz, exitoso, abundante y orgulloso de ti, por haber logrado tus metas. Esa visión debe ser tan poderosa que genere la motivación suficiente para perseverar hasta alcanzarla, centrando todos nuestros recursos mentales, emocionales y físicos en la consecución del objetivo. Una razón poderosa no solo despierta la fuerza interior y la valentía para arriesgarse y enfrentar cualquier obstáculo en el camino, sino que nos aclara el tipo de estrategias que debemos elegir para alcanzar nuestro propósito.
Tristemente existen muchas personas con sueños que no son lo suficientemente poderosos para darlo todo por ellos; y, peor aún, son muchos quienes ni siquiera tienen claro qué desean ni cuál es su visión de futuro. Además de ser muy difícil enfrentar los miedos cuando no se tiene la suficiente motivación para salir de la zona de comodidad, también se hace imposible llegar al lugar que ni siquiera hemos definido, por lo tanto, no sabemos cuál es. Es por esto que vemos tanta gente perdida en la vida, con actitud indiferente, victimizándose y careciendo de poder personal.
Cuando reflexionaba con mis alumnos de la universidad, sobre su futuro y expectativa de vida, siempre les hacía esta pregunta:
- Si usted no quiere estar aquí, pero tampoco sabe adónde quiere ir, ¿qué bus toma?
Después de analizar con profundidad la pregunta, los jóvenes manifestaban lo siguiente:
- Tomaría cualquiera, igual me quiero ir.
Otros opinaban con franqueza que elegirían el más cómodo donde pudieran ir sentados. Algunos manifestaban no saber qué hacer.
- Así es la vida chicos ¾les decía¾. Es probable que en este momento no les agrade la situación en la que están, como por ejemplo: serios conflictos familiares, insatisfacción o soledad afectiva, mediocridad académica, o simplemente una vida financiera que no les parece justa. Sin embargo, nada de eso será realmente un problema mientras se tenga claro cómo se quiere estar, sentir y qué se quiere tener. Si en cambio tienen el deseo de progresar, pero no confían en sí mismos y no tienen clara su visión de futuro, creo que no tendrán los recursos para emprender un proyecto exitoso. Lo único que tendrán claro es que quieren irse. En ese caso estarán a un costado de la gran autopista de la vida, por donde pasan cientos de buses, esperando cualquiera. Les ofrecerán diferentes alternativas y entre todos ellos verán uno que les llamará la atención, por lo rápido, cómodo y divertido que se ve. Lo podrán detener y abordar, aún sin importarles hacia dónde va. Cuando ingresen, podrían descubrir que es el bus del narcotráfico, donde se gana mucho dinero de una forma rápida y abundante. Esta situación podría enganchar con las buenas intenciones de ayudar a sus familias, pensando que con dinero mitigarían los conflictos internos y además creerán que con él, dejarían de ser el centro de burlas y atropellos en la vida. Después de mucho andar, finalmente ese bus llegaría a su destino: la muerte o una cárcel de máxima seguridad. Asombrados preguntarían: «¿Por qué nos detenemos en este lugar?», o «¡No quiero estar aquí!». El chofer con mucha claridad les respondería: «Este siempre ha sido el destino de este bus, ¿por qué escogieron abordar si no les gusta el lugar a donde viene?».
Esto les pasa a muchas personas cuando observan sus resultados y se preguntan por qué llegaron a ellos, si deseaban todo lo contrario. Entonces, en ese momento, es cuando reflexionan y se dan cuenta que tomaron malas decisiones, abordando el bus equivocado cuyo destino final fue dolor, carencia y soledad. Descubren entonces que, de haber definido una poderosa visión de futuro, habrían tenido claro para dónde iban, tomando el vehículo correcto, sin importar las incomodidades y sacrificios. Lo importante sería que habrían escogido el bus con el destino de su agrado.
La ruta a la auto-realización que propongo que recorras, se basa en la capacidad que los seres humanos tenemos de llegar a donde nos lo proponemos, pues todos hemos sido dotados de los insumos perfectos para cumplir nuestro propósito en la vida. Solo necesitamos alinear dichos recursos desde una actitud de gratitud, valentía y una mente enfocada en una clara y poderosa visión de futuro, para comenzar a movernos. Para ello necesitas ponerte de pie dentro de ti mismo, elevar tu autoestima, romper viejos e inefectivos patrones heredados de los antepasados, ganarle a la necesidad de aprobación de los supuestos amigos, ser auténtico y tener absolutamente claro a dónde quieres llegar en tu vida. Es entonces el momento de actuar con consciencia.






One comment
Luzdary zambrano ararst
Muchas gracias por sus enseñanzas