Empecemos por reflexionar sobre el significado de la palabra ÉXITO. En cada etapa de nuestra vida buscamos el éxito en el área o en las áreas a las que prestamos más atención, según nuestro enfoque del momento, centrándonos así en una parte y no en “todo el universo”.
Sentirnos exitosos, lo que indiscutiblemente tiene que ver con felicidad, es algo integral. Somos cuerpo, mente y espíritu, un todo no desarmable, no fraccionable y así debemos mirarnos, para abrazar ese viejo adagio de “salud, dinero y amor” en todas sus formas de expresión.
Sandra Taylor, autora del betseller “Éxito cuántico” afirma:
“La mayoría de las personas creen que las circunstancias de sus vidas están basadas en situaciones que se producen al azar y que están totalmente fuera de nuestro control.
Pero esto no representa la realidad, además esta idea nos deja completamente indefensos.
La verdad es que nosotros mismos dirigimos el camino de nuestras vidas a través de nuestra interacción con las leyes que gobiernan toda la naturaleza.”
Reflexionemos entonces sobre siete leyes de la física cuántica, la que a pesar de haber surgido como un ejercicio meramente científico hoy nos sigue invitando a sumergirnos en los maravillosos misterios que parecen regir el universo de forma precisa, ese universo del que nosotros, innegablemente, somos parte.
LEY DE LA MANIFESTACIÓN: Tu vida personal, tu éxito, o falta de él, tu salud, y en general tus resultados, se manifiestan primero en tu conciencia.
¿Has notado que cuando alguien concreta que desea un automóvil rojo de determinada marca, inmediatamente comienza a ver uno de esos en cada esquina, como si de un momento a otro abundaran llenado todas las calles a su paso? O has escuchado a una mujer embarazada decir: “¡Hay cosecha de embarazadas!”? Es claro que cuando algo existe en nuestra mente comienza a materializarse frente a nuestros ojos.
Mi padre sufrió muchos dolores a raíz de la amputación de su pierna ya sin circulación a causa de la diabetes. Recuerdo que esa enfermedad había tomando una fuerza voraz desde unos meses atrás cuando papá en el cementerio, despidiendo el cuerpo sin vida de mi hermano dijera: “Mi vida se va contigo hijo”. Afortunadamente el amor por la familia que lo rodeaba le hizo cambiar ese mandato que ya iba en apresurado curso y mi padre decidió vivir y así empezó a luchar por sanar la herida producida por la amputación. Los dolores eran insoportables hasta el punto de que le fue medicada morfina. Esta sustancia le estaba afectando tremendamente en lo que considerábamos más importante: su actitud y su estado anímico. Fue así como un día decidimos hacer un experimento para librarlo de la droga opiácea. Al notar que la pastilla recetada era exactamente igual a una pasta de endulzante “Sabro”, cuando papá nos pedía la morfina desesperado del dolor, le pasábamos el endulzante diciéndole que hacía mejor efecto si lo pasaba con gran cantidad de agua con limón (para evitar que sintiera el dulce sabor). Minutos después de hacerlo decía: “Gracias a Dios existe este medicamento, es mágico, ya me calmó”. Con paz, amor y decisión, mi padre se sanó, reconciliándose con la vida, más completo que nunca, apoyado en su prótesis que manejaba de maravilla.
Los resultados que percibes en el exterior son solo el reflejo de la construcción que ya has hecho en tu consciencia. Si quieres cambiar los resultados, transforma primero tus paradigmas que no suelen ser tan fáciles de detectar y que por lo general, has heredado de generaciones anteriores, o de hechos que te marcaron con la poderosa huella del Miedo.
Dijo Albert Einstein: “La imaginación lo es todo, es el avance de lo siguiente que te traerá la vida”. Sin embargo, más allá de imaginarlo, se trata de que ese imaginario resuene con el estado de conciencia. Si tienes conciencia de pobreza eso atraerás; si en tu conciencia hay soledad y carencia afectiva, eso vendrá. Eleva entonces tu conciencia y sintonízala con el amor y el merecimiento, liberándola del peso del pasado para que crees todo aquello que realmente creas merecer.
LEY DEL DESEO PURO: Pedid y se os dará
Me encanta el texto de la biblia que dice: “Pedid y se os dará, buscad y hallaréis; llamad y se os abrirá. Porque cualquiera que pide, recibe y el que busca halla y al que llama se le abrirá. ¿Qué hombre hay de vosotros a quienes si su hijo pidiere pan le daría una piedra? ¿Y si le pidiere un pez le daría una serpiente? (Mateo 7:7-11)
Cuando deseamos algo y creemos en ello, hay un universo amoroso que responde y conspira para hacerlo posible. Los autores de “El Secreto” lo asemejan a la lámpara de Aladino. Ese universo de amor es el genio que dice siempre: “Tus deseos son órdenes”.
Si lo que deseamos es “puro”, es “ecológico” es decir aporta al bien común y no se basa en hacer daño a nadie ni a nada, es claro que “el genio” tiene dos tipos de respuestas: una sería: “Toma lo que pediste” y la otra: “No te doy exactamente lo que pediste porque quiero entregarte algo mejor”.
No se da de igual manera cuando pretendemos construir felicidad a causa de la desdicha de alguien. Pero si lo que deseamos es desde el amor y para el amor, es infalible: se dará. Debemos ubicarnos en esa corriente amorosa, separados del miedo que, en vez de evitar, invita aquello que tememos. Pide con fe, pide para el bien mayor, pide desde el amor y en servicio al amor y ahí estará, en menos de lo que imaginas.
LEY DEL MAGNETISMO: Somos como un imán, hazte dueño de tu capacidad de atracción
¿Te ha pasado que tienes una canción sonando en tu mente, estando tú en completo silencio y en ese momento alguien cerca de ti, comienza a cantarla? o quizá ¿Estás pensando en alguien y en ese instante te llama, te escribe o alguien le menciona? ¿Te has contagiado de un ataque de risa al ver a alguien reír a carcajadas aún sin saber el motivo? ¿Has dicho o te han dicho frases como: “Me pegaste la pereza” “Me motivaste” o “Me pegaste el bostezo”?
Tus pensamientos y tus emociones producen una forma de energía que vibrará atrayendo hacia ti situaciones que estén en sintonía con ella.
Si quieres cambiar tus resultados, encárgate de cambiar tus pensamientos y de gestionar adecuadamente tus emociones. Cuando tengas claro lo que deseas, decrétalo, afírmalo, visualízalo, agradécelo aún antes de que llegue, vive en tu interior la emoción de ver tu deseo realidad y hasta elige la forma como lo vas a celebrar cuando se materialice.
Hazle culto a la frase: “Piensa en grande, sueña en grande, para que vivas como grande”
LEY DE LA INFLUENCIA EXPANSIVA: Tu propia energía se expande en el mundo
¿Has sentido alguna vez que llegas a algún lugar y sientes lo que solamente puede definirse como “energía pesada”? Alguien te ha dicho algo como: “¡Tienes buena energía!” “Que energía tan linda la tuya” o “Tu casa tiene muy buena energía”
Mi abuela decía que la energía de un lugar se conocía por las plantas. Que cuando crecían y estaban hermosas era buena señal y cuando no prosperaban, pese a los buenos cuidados, algo andaba mal en el ambiente. También afirmaba la abuela que la energía de la mano que la sembraba era determinante en el futuro de la plantica. “Mija, floreció el rosal, tiene buena mano” Mi madre que antes de dedicarse a la confección, fue estilista nos decía: “Hay que elegir quién te hace el corte de pelo porque si le pones la cabeza a alguien con mala mano, te lo achila”
Pues bien, No solamente atraemos, también emitimos nuestra energía, la que se expande en el entorno, influenciándolo. Para que tu energía alimente positivamente tu mundo, lo nutra y lo impregne de tu bonita vibra, conéctate con cuatro fuerzas esenciales: 1. El amor, 2. La gratitud, 3. La alegría y 4. El servicio.
Mantente consciente de que eres una esencia de amor; agradece por todo, todo el tiempo; celebra feliz y a cada instante, el regalo maravilloso de la vida y sirve, de todas las formas posibles, a todas las personas posibles.
LEY DE LA ARMONÍA: Mantén tus pensamientos y emociones en armonía con tus acciones
Estoy convencida de que el ejemplo no es la mejor manera de liderar, es la única forma de hacerlo. Una cualidad indispensable para generar confianza, relaciones transparentes, credibilidad y buen impacto en tu liderazgo es: La coherencia.
Cuando las acciones son contrarias a la prédica o cuando afirmamos algo sin sentirlo, estamos generando un efecto disonante que significa la falta de correspondencia o armonía entre las vibraciones de un conjunto. Esta llamada disonancia confunde al universo, que, desde esa confusión, responderá.
Cuando nuestros pensamientos coinciden con nuestros sentimientos, con nuestras emociones y con nuestras acciones, se produce una sintonía saludable en nuestra energía a la que las leyes de la física cuántica llaman: Armonía. La armonía es fundamental para que el universo nos brinde sus maravillosos regalos.
LEY DEL INTENTO PARADÓJICO: Puedes obtener lo que quieres si tienes claro que no lo necesitas para ser feliz
Una paradoja se define como un hecho contrario a la lógica. Por ejemplo, alguien afirmó que: “Es una paradoja perseguir la paz con violencia”.
Esta ley nos plantea que, si no estamos en sintonía con nuestra esencia al pedir nuestros deseos, obtendremos el efecto contrario. Las cosas que queremos no nos brindan la felicidad y el amor que ya reside en nuestro interior. Debemos conectar con ellos, para que las cosas sean simplemente, formas de materializar ese amor del que estamos hechos. Por ello, si pedimos desde el desespero, desde la angustia, desde la sensación de carencia o en general, desde el miedo, el universo nos brindará justo lo que tememos reafirmando la carencia y sintonizándose con las emociones negativas derivadas del temor.
Es cierto que queremos cosas, pero no las necesitamos. La felicidad no está en el tener. Si confiamos y alineamos nuestros deseos con la fe, podremos fluir y permitir que todo también fluya dándonos siempre lo mejor. Cuando sentimos que el pedido no llega, es porque vendrá algo mejor a lo que soñamos o porque no obtenerlo es un llamado a que corrijamos algo que no está permitiendo esa llegada. Me encanta afirmar cuando quiero algo: “Hágase tu voluntad, mucho más sabia que la mía” y también suelo decir: “Esto deseo y lo quiero ahora pero tu tiempo es el perfecto Padre. Así que confío y espero sin esperar.”
Pide, desea, sueña y luego confía, suelta la expectativa, permite que se haga la sabia voluntad de ese Padre que tanto nos ama, todo es como es y no como nosotros creemos que debe ser. “Es como es”, dice todo el tiempo mi sabia hermana Yadira.
LEY DE LAS ACCIONES CORRECTAS: La acción correcta no siempre es la más fácil pero siempre es la que atrae la mejor energía
Haz lo correcto, te vean o no. Haz lo digno y honesto, aunque no sea lo más divertido en el momento. Haz lo ético, aunque cueste. Hazlo por ti no por lo que digan o dejen de decir los demás.
No podría alguien pedir una pareja leal y un bello hogar, mientras lastima y se lastima en el rol de amante que vive un idilio basado en la traición. O pedir abundancia, quitándole deshonestamente una moneda a otra persona.
La vida es una siembra infalible. No podemos sembrar manzanas y recoger peras, no es así como funciona. Siempre cosecharemos nuestra siembra. Como dijo Facundo Cabral: “Si los malos supieran el buen negocio que es ser bueno, serían buenos, aunque fuera por negocio”
Haz lo correcto, sin excusas. Haz lo correcto, a pesar de…
Haz lo correcto siempre. Abona bien y siembra bien para que bien coseches.





